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9 de julio de 1844: fallece el ilustre poeta José Batres Montúfar

Conocido por muchos estudiantes de básicos únicamente por su famoso poema "Yo pienso en ti", el poeta José Batres Montúfar fue uno de los personajes más destacados de la vida de Guatemala en las décadas de 1830 y 1840. Escritor, periodista y poeta de gran calidad, fue también militar, político e ingeniero agrimensor.  Un talento inigualable, que desafortunadamente murió muy joven víctima de la malaria que contrajo cuando trabajaba en la Comisión de Topógrafos del Canal de Nicaragua, y fue olvidado rápidamente por sus contemporáneos.  Gracias al escritor José Milla y Vidaurre y a autores como Menéndez y Pelayo, José Martí, y el célebre erudito de la literatura hispanoamericana Pedro Henríquez Ureña (quien dijo que Batres Montúfar era "el mejor de los poetas dotados del don del humor" su obra fue reconocida nuevamente a finales del siglo XIX, e incluso se erigió un busto en su honor en el desaparecido Teatro Colón.
Pepe Batres nació en la ciudad de San Salvador en 1809, cuando esta provincia era parte de la Capitanía General de Guatemala;  era hijo de José Mariano Batres y Asturias y de Mercedes Montúfar y Coronado, quienes eran descendientes de la vieja alcurnia de familias españolas.  Por esta razón, su padre le dió las primeras lecciones literarias y le enseñó música, francés y los principios de honradez y caballerosidad tradicionales en su familia. Además, era aficionado a la lectura (algo que siempre ha sido muy raro en Guatemala) y aprendió latín.
Su familia se unió al Partido Conservador de la familia Aycinena y, por ello perdió todos sus bienes y posición social tras el triunfo del general liberal hondureño Francisco Morazán y la expulsión de los conservadores de Centroamérica en 1829. Posteriormente fue recuperando su posición, especialmente tras la entrada definitiva del general  Rafael Carrera  a Guatemala el 14 de abril de 1839.  En esa oportunidad, el poeta fue nombrado como jefe político de Amatitlán.

Era muy amigo de la escritora María Josefa García Granados, hermana y suegra de Miguel García Granados -porque en esos tiempos las familias de alcurnia acostumbraban los matrimionios entre sus miembros-.  Pepa -como cariñosamente le decían-, era una mujer adelantada a su tiempo, pues no solamente era una renombrada periodista y escritora, sino que se codeaba con las principales figuras políticas de su tiempo y sus escritos eran sumamente críticos a los gobernantes, especialmente a los del Partido Liberal, a quienes detestaba profundamente, luego de que les hubieran expropiado todos sus bienes en 1829.  Pepa y Pepe, como les decían, formaban una pareja de periodistas de mucho cuidados para los desdichados que cayeran en sus garras.  En un futuro post estaremos hablando de Pepa García Granados, que bien lo merece.

Batres Montúfar participó en los combates contra la invasiones de Morazán en 1829 y en 1840.  En la primera, fue hecho prisionero y compartió celda con Miguel García Granados; cuenta el ex presidente guatemalteco en sus memorias que para pasar el tiempo en la prisión, él le enseño inglés a Pepe Batres, y que el poeta le enseñó francés a él.  Posteriormente ambos salieron al exilio y retornaron a Guatemala a mediados de la década de 1830, y Batres Montúfar se recibió de Ingeniero Topógrafo en la Academia de Ciencias (institución que había sustituido a la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo  durante el gobierno del doctor Mariano Gálvez ).   Por esos años, las naciones europeas estaban interesas en la construcción de una canal interoceánico en Centroamérica, y la región preferida era Nicaragua, pues se aprovecharían sus inmensos lagos naturales para el efecto.  Batres Montúfar fue allá a hacer los estudios de ingeniería, pero enfermó de malaria y falleció poco después.
Bibliografía